domingo, 29 de julio de 2012

Incursión (2)






Sofi sintió la presencia del Dominante, la personalidad segura y serena que avanzaba hacia ella a pasos firmes y a la vez silenciosos como los de un felino. No estaba simplemente en su habitación o en su sueño, se acercaba a su alma desde la puerta que ella estaba abriendo. No veía un rostro. Notaba una silueta muy masculina, un aura que la envolvía y la hacía estremecer de temor y deseo. No es el temor de estar en peligro ante un depredador, sino el que provenía de su inexperiencia e inseguridad, al temor de no estar a la altura de las circunstancias, de no saber servir adecuadamente a su Amo y de ser castigada por ello.
En esa escena onírica ella caía de rodillas ante el gesto de una mano. No podía evitar bajar la vista, sentir esa mirada sobre cada palmo de su cuerpo desnudo. Asumió una nueva postura sin haber escuchado una orden, como si sus extremidades fueran las de una marioneta puta y sumisa movidas por la voluntad de ese ser. Sus rodillas se separaron, su cola descansó sobre sus talones mientras llevaba las manos detrás de la cabeza.El se acercó hasta quedar a su espalda.Sofi sintió la calidez de la mano que apartaba su cabello, los labios en su cuello, una profunda aspiración que parecía captar su esencia femenina, interpretando con sabio instinto los secretos escondidos en cada aroma despedido por su cuerpo.
Las manos bajaron por los costados de sus pechos ansiosos, viajaron muy lentamente hacia sus muslos, en un recorrido que parecía interminable y le arrancaba suspiros. Las manos volvieron a subir acariciando su sexo húmedo. Las manos tomaron posesión de sus pechos, los dedos humedecieron los firmes pezones con la excitación recién tomada de su sexo. Una de esas manos tomó su cabello por detrás e hizo un firme tirón.
Sofi despertó con una exclamación de placer. Todo su cuerpo estaba desnudo y destapado. No terminaba de entender la experiencia, más allá de la grata sensación que le dejaba y de la confirmación de encaminarse exactamente hacia dónde quería.


La Comunidad le permitía inscribirse gratuitamente, detallar en su nuevo perfil una presentación, sus gustos, su orientación sexual, sus fantasías y fetiches, el tipo de relación que tenía si es que la tenía, el tipo de rol que asumía si es que sentía que lo tenía definido. Además de la sala de chat, contaba con las galerías de fotos de los usuarios, los grupos temáticos y por países, el foro y los sub-foros organizados por temas, donde podía opinar, preguntar, o leer las opiniones de personas con más experiencia. Sofi tendría mucho que aprender allí.
Según se le había sugerido en un mensaje automático al inscribirse, sería buena idea que se presentara en la correspondiente sección del foro, y así lo hizo.

"Me presento: hola a tod@s, soy Sofi, de Santa Marta, Colombia. Me siento sumisa, me excita la idea de servir y obedecer a un hombre sí sabe cómo tocar y excitar mi fibra más íntima, si sabe aceptarme sin juzgarme e inspirarme confianza para saber que me entrego la persona correcta.Espero aprender mucho en este sitio."


Continuará...

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