lunes, 27 de abril de 2009

Deseo en las alturas




Desde mi ventana, en el último piso, tengo la sensación de que puedo ver el mundo. Sin embargo, no es todo el mundo lo que me interesa. Es mi sensual vecina quien despierta y aviva inconteniblemente mi deseo. Su edificio está frente al mío.
Como cada viernes, regresa a la misma hora del trabajo y se pone cómoda. Se suelta el cabello, oscuro, con todas sus ondas, el cual parece caer como en cámara lenta sobre sus hombros y su espalda. En esos momentos imagino mis dedos masajeandola, arrancándole suspiros de alivio y de placer. Mis labios besan sus hombros, recorren su cuello, reconocen el lóbulo de una oreja, mientras que la abrazo por la cintura y mis manos suben hacia sus pechos. En esos momentos que imagino, ella cierra sus ojos, se relaja, y se deja llevar.

Lo próximo que se quita es la blusa; se la saca despacio, seguida de la falda. Su ropa interior cae sobre la cama. Se examina frente al espejo. Mis manos aprietan con fuerza los prismáticos. Sigo la escena a través de ese estrecho campo visual. Las lentes aumentan con detalle el objeto de mi deseo. No es lo único que siento que aumenta.
Su cuerpo se balancea despacio al ritmo de la música de fondo. Sus manos se deslizan sobre la piel como lo harán las mías de estar ahí. Acaricia sus contornos, sus pechos, sus muslos. Estimula su sexo mientras la expresión de su rostro retrata su placer. Da la espalda al espejo y veo al mismo tiempo su maravilloso frente y su retaguardia reflejada.

Mi estimado amigo, mi compañero de tantas aventuras, no aguanta más, ya no cabe en el pantalón, debo abrirlo. De pie, en toda su extensión, contempla como petrificado la imagen de tan sensual hembra. Ella alza la vista y mira directamente hacia mí. La primera vez que lo hizo no pude dormir en dos días. Ahora, en cambio, es uno de mis momentos favoritos. Ella toma sus propios prismáticos. Al mirar, su lengua asoma y se relame como una gata golosa.
Vuelve a tomar su blusa y su falda, dejando la ropa interior. Como cada viernes, desde hace un tiempo, viene una vez más a mi encuentro. Cuando llame a la puerta, mi amigo y yo iremos a recibirla. Le daremos una buena acogida.


Tigris

12 comentarios:

THE QUEEN TAIS dijo...

un grato juego.... asi somos las gatas,,,, Tigris tambien vivo en un edificio, espero no tener un vecino asi pues la que no podria dormir sería yo, con las cosas que soñaría... besos,,,,,,,,,,,THE QUEEN

Sensaciones Encontradas dijo...

Suculenta iniciaciòn de la pasiòn...
desde luego da gusto tener vecinas asi, que en lugar de pedirte sal llevan a tu vida un poco de pimienta...
primera vez que me paso por este blog... y presiento (y aseguro) que no serà la ùltima.

Reina dijo...

"La ventana indiscreta"...; ummm! Divina fantasía querido Tigris, casi real, tal como la cuentas.

Lástima; en la ventana que tengo enfrente sólo sale un tipo nada agraciado; ¡¡¡menos mal que no tengo prismáticos!!!

Besos

Tigris dijo...

Queen Tais,imagino que quien te haya visto una vez no necesitaría prismáticos para apreciarte aun más.
Nunca se sabe que pasa en otros edificios.
Un beso.

Tigris dijo...

Sensaciones encontradas: gracias por pasar y comentar, me alegro de que haya sido grato leer este cuento. Vuelve cuando quieras.
Saludos.

Tigris dijo...

Reina, gracias por tus palabras. Quien sabe, si no es justo enfrente, un poco a la izquierda,derecha, abajo. Tal vez lo veas tu primero.
Un beso.

Rebecca dijo...

Ummmmm... la preparación para el encuentro es intensa y prometedora!

Sensualidad a granel, Tigris!!!

Un beso.

Lydia dijo...

Un juego morboso, lleno de sensualidad y de misterio...

DULCE dijo...

Que cool!
Imagino la escena y me lleno de sensaciones.....algunas non sanctas!

Muy dulce, muy tierno, un relato super candente.

Que pena no tener vecinos que me espien!
besos
Dulce

Tigris dijo...

Gracias por los comentarios, como pueden ver, está limitado a la descripción de premilinares. Imaginen como sigue la escena! Eso queda a cargo del lector. ;-)
Besos

Yedra dijo...

Venía a saludar a Tigris y a Sirena, que hace tiempo no coincidimos.
Un besote para los dos, y.... otro a Rebecca claro, jaja

ángel dijo...

Siempre es un gusto pasar a leerte, aunque pocas veces deje un comentario como éste.


Saludos....

 

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