lunes 22 de junio de 2009

Baño de luna



Seductora, junto a la piscina,
luces tu desnudez bajo la luna llena.
Baña tu cuerpo suave lluvia de verano,
corren las gotas por tu cuerpo de sirena.

Ni mito ni ilusión, real hembra hermosa,
cautivas mis sentidos con tus formas.
Cierras los ojos, pechos hacia arriba.
Abres las piernas. Con suave voz me nombras.

Ardiente y excitado entro en tu juego,
ya mi virilidad al cenit se alza.
Avanzo cual guerrero con su lanza,
pues tu sensualidad prende mi fuego.



Juntos nos bañamos en la noche,
empapados de agua y de deseo.
Abrazándome, con besos y caricias,
rodeas mi cuello mientras te poseo.


sábado 13 de junio de 2009

Acróstico de amor y pasión


Imagen:jmsuarez


Bailando para mí, desnudas tu silueta.
Enciendes mi deseo de poseerte.
Sin prisas más con ansia yo procedo.
Atraigo a mí tus pechos porque quiero,
Recorrerte con mis labios lentamente.

Tersa anatomía de princesa,
Umbral de innumerables fantasías,

Pasando aquella cálida frontera,
Impetuoso explorador fornido envío.
Entra al húmedo reino que le espera,
Laberinto de pasión que hago mío.

lunes 18 de mayo de 2009

Ars nova


Cada tarde lo dibujaba tal como lucía en el estudio, a la vista de todas, con ese cuerpo bien trabajado, con esa semi-oculta virilidad que despertaba mis apetitos más inconfesables. Cada noche lo recreaba en mis sueños, rompiendo la distancia que lo separaba de mi sexo húmedo y solitario. Allí, en mis sueños, no había compañeras ni ex esposo, solo él y yo.
Soñaba más y más con romper su indiferencia de modelo, hacer que me vea como mujer y amante, deseable e irresistible, que mi piel sea su tela y mi cuerpo el destino de sus artes amatorias. Así fue como decidí llamar a una compañera, y otra, y otra más. Les informé que él no podría asistir, según me había dicho en su llamada, y que transmitan a las demás la novedad y sus disculpas.
Él llegó temprano, y teniéndolo para mi sola, pensaba aprovechar cada minuto antes de que comenzara a hacer preguntas. Se sentó sobre un banco y se inclinó hacia mí. Sus ojos examinaron mi cuerpo sin prisa ni disimulo. Sonrió y se quitó la camiseta, dejando expuesto su pecho varonil. Abrió el botón de su pantalón, sin bajar el cierre. Por debajo se notaba un tesoro que aún oculto ya lucía prometedor.
-¡Paula! – me llamó.- Ven aquí.
Me sentó sobre él y me rodeó con su abrazo.
-Tengo un par de cosas que decirte. La primera…- susurró a mi oído-…es que he soñado contigo, y quiero hacer mi sueño realidad.
Levantándome por un momento, abrió su bolso con la lentitud y sensualidad con la que luego bajaría su cierre. Sacó del mismo las pinturas específicas para body-painting.
-Ábrelas. –me dijo.
Comenzó a quitar mis ropas y las suyas mientras yo convertía mis dedos en pinceles. Tras hacer él lo mismo, nuestro abrazo trazó las primeras líneas. El ilustró mis nalgas, mis muslos, mis pechos….la periferia de mi sexo y mi vientre con diestras caricias coloridas. Yo improvisé mi arte sobre su pecho, sus abdominales, su erguida lanza, que pronto ofrecía más y más espacio para la pintura de guerra. Al hacerme suya, practicamos varias artes a la vez sobre la tarima del estudio, un espectáculo de posiciones y movimientos que sería estremecedor, incluso contagioso, de no ser tan íntimo e irrepetible.
No sé cuánto tiempo permanecimos abrazados tras alcanzar el clímax, comunicándonos solo con nuestros besos. Con una sonrisa me recordó que tenía otra cosa que decirme.
-Me llamó una de tus compañeras. Le confirmé que hoy no podía venir, como “te había informado”. Supe entonces que el momento de la pintura había llegado. ¿Quieres saber qué otra cosa he soñado?
Mi respuesta no se hizo esperar. Esta noche lo sabré. Solo resta caminar unos pasos más, llamar a su apartamento, anunciarme como su modelo. Esta parece una noche ideal para hacer los sueños realidad.


Jorge Fénix

martes 5 de mayo de 2009

Pasión animal

Ya no se ve a los pájaros veraniegos surcando el horizonte, pues la noche fue extendiendo su oscura capa aterciopelada por sobre la ciudad y sus alrededores. Diminutos puntos luminosos asoman por doquier, salpicando aquel negro escenario y escoltando a la reina máxima de la velada: la enorme y redonda luna llena.

Mi mente alucina esperando con impaciencia tu bramido arrollador y febril, como tantas otras noches como ésta.

El leve camisón transparente que llevo no puede ocultar un repentino escalofrío que eriza mi piel. Mis senos se yerguen, mi corazón detona furioso cuando comienzo a oír tus aullidos plañideros haciendo eco tras mi ventana entreabierta.

Salgo a tu encuentro… allí estás cantándole a esa hermosa luna. Tu mirada feroz toma un leve atisbo de dulzura al sentir mis caricias sobre tu piel recubierta de suaves vellos. A lo lejos se oye una melodía que nos envuelve entre sus acordes misteriosos, y a su compás iniciamos una danza sensual y quimérica.

Tus modales salvajes se van aplacando entre mis brazos pero tus garras me arrancan el camisón, garras que luego se convierten en suaves dedos al transitar mi piel ardiente. Me siento desmayar entre tu voluptuoso miembro y tu lengua enardecida… y allí me posees alentando mi locura, una y otra vez.

Hombre lobo, te volví mi amante. Te volví desvarío, pasión ciega, furia romántica, conjunción animal de calor y alto voltaje.

Hombre lobo, me volviste tu amante… sé mi dueño cada noche de luna llena, convirtiéndola en luna eterna… la diosa Diana es nuestra cómplice, ella me guiará a nuestro próximo encuentro.


@Patrulich

sábado 2 de mayo de 2009

Despedida de soltera

Las chicas estaban preparando la despedida de soltera para su queridísima amiga Paola, y decidieron no privarla ni privarse de nada. Todas coincidieron en que sería una sorpresa para la agasajada.

El night club ofrecía servicios especiales para fines como ése, que incluían el servicio de mesa, disk-jockey, decoración del salón, y show a cargo de un stripper.

Brenda, la organizadora del evento, tenía en sus manos un álbum con fotos increíbles… fotos de los bailarines… debía escoger sólo a uno para ese día… estaba pasmada mirando sus cuerpos musculosos, con mínimas prendas de vestir, que destacaban sus atributos físicos envidiables… A medida que pasaba las páginas y contemplaba en detalle los brazos bien contorneados, sus facciones masculinas, los imaginaba bailando al compás de la música sensual, quitando una a una sus ropas, mirándola con el mismo deseo que ella…

De pronto se inmovilizó frente a uno de los sensuales modelos que yacía recostado exhibiendo su cuerpo perfecto… vio que la imagen se transfiguraba y desde allí, él la miraba provocadoramente, llamándola con el dedo, invitándola a ingresar a la sala de fotografía.

Los ojos de Brenda eran como dos soles, y su asombro no paró de acrecentarse… en pocos segundos más estaba formando parte de la escena, mirándolo incrédulamente a su lado, mientras él le acariciaba el cabello sensualmente, aumentando el calor que ella sentía. Le tomó el rostro y la comenzó a mirar con una sonrisa que intentaba mostrarse ingenua, pero que le traspasaba la carne, endurecía sus pechos y precipitaba su ritmo cardiaco.

Satisfecho por la reacción, deslizó mínima… lenta… suavemente… la punta de sus dedos por el cuello de Brenda, por el lóbulo de su oreja, por el surco de su escote. Ella no podía impedir dejarlo actuar… había cedido a sus sentidos y no quería dar lugar a la razón… porque si se hubiera detenido a pensar, hubiera comprobado cuán imposible era todo aquello.

Lo único que coordinaba su mente era “relájate y goza”… era una situación extraña, orgásmica, sensacional… Y comenzó a gozar. Sus quejidos excitaron al modelo, quien comenzó a quitarle la ropa con desenfreno a la vez que la recorría con la abrasadora lengua. Ella tomó una copa de bourbon que encontró sobre una mesilla y la olfateó. Su fragancia la mareó un tanto, pero de todos modos se animó a beber un sorbo… luego derramó con lentitud sorprendente el resto de la bebida tibia sobre sus pechos, su vientre, su vulva, sus piernas… incitándolo a beber a él también.

No se hizo esperar… no se hizo rogar… la locura también lo invadió, y la bebió por completo, circundando con su lengua de fuego sus duros pezones y deslizándose hacia el ombligo… pero lo mejor de todo sucedió entre las piernas… esa fragancia a vino mezclada con olor a hembra lo llevaron a rodear su clítoris y a elevarla al cabo de unos instantes al deseado orgasmo…

Brenda curvó su cuerpo con un gemido liberador mientras él seguía lamiéndola… hasta que ella ya no pudo más y rogó, suplicó que la penetrara, que la hiciera suya…

Sus gritos y jadeos llamaron la atención del representante del night club, quien le preguntó a la acalorada muchacha si se encontraba bien. Ella lo miró, sorprendida, saliendo de aquel trance, con un book caído entre sus piernas, ruborizada y agitada… Quizás no fuera conveniente que se hiciera cargo de la operación… le diría a otra de las amigas que se ocupara del asunto… entretanto, había decidido disfrutar del show cuando llegara el momento de la despedida. Ahhhhhhhhh...!!!!!!!!



Rebecca

lunes 27 de abril de 2009

Deseo en las alturas




Desde mi ventana, en el último piso, tengo la sensación de que puedo ver el mundo. Sin embargo, no es todo el mundo lo que me interesa. Es mi sensual vecina quien despierta y aviva inconteniblemente mi deseo. Su edificio está frente al mío.
Como cada viernes, regresa a la misma hora del trabajo y se pone cómoda. Se suelta el cabello, oscuro, con todas sus ondas, el cual parece caer como en cámara lenta sobre sus hombros y su espalda. En esos momentos imagino mis dedos masajeandola, arrancándole suspiros de alivio y de placer. Mis labios besan sus hombros, recorren su cuello, reconocen el lóbulo de una oreja, mientras que la abrazo por la cintura y mis manos suben hacia sus pechos. En esos momentos que imagino, ella cierra sus ojos, se relaja, y se deja llevar.

Lo próximo que se quita es la blusa; se la saca despacio, seguida de la falda. Su ropa interior cae sobre la cama. Se examina frente al espejo. Mis manos aprietan con fuerza los prismáticos. Sigo la escena a través de ese estrecho campo visual. Las lentes aumentan con detalle el objeto de mi deseo. No es lo único que siento que aumenta.
Su cuerpo se balancea despacio al ritmo de la música de fondo. Sus manos se deslizan sobre la piel como lo harán las mías de estar ahí. Acaricia sus contornos, sus pechos, sus muslos. Estimula su sexo mientras la expresión de su rostro retrata su placer. Da la espalda al espejo y veo al mismo tiempo su maravilloso frente y su retaguardia reflejada.

Mi estimado amigo, mi compañero de tantas aventuras, no aguanta más, ya no cabe en el pantalón, debo abrirlo. De pie, en toda su extensión, contempla como petrificado la imagen de tan sensual hembra. Ella alza la vista y mira directamente hacia mí. La primera vez que lo hizo no pude dormir en dos días. Ahora, en cambio, es uno de mis momentos favoritos. Ella toma sus propios prismáticos. Al mirar, su lengua asoma y se relame como una gata golosa.
Vuelve a tomar su blusa y su falda, dejando la ropa interior. Como cada viernes, desde hace un tiempo, viene una vez más a mi encuentro. Cuando llame a la puerta, mi amigo y yo iremos a recibirla. Le daremos una buena acogida.


Tigris

jueves 23 de abril de 2009

De la tierra al cielo




Llegaste de mal humor, hacia varios dias que no lograba arrancarte de la rutina....

Estaba dispuesta a salvar esta relacion como fuera!

-Quieres que te prepare una ducha? dije, mientras me besabas distraidamente.

-OK, me va a venir bien, mascullaste, mientras mi imaginacion comenzó a remontarse como barrilete...delirando.....

Rapidamente recordé la fantasia que una vez me habias pedido......

Te metiste bajo el chorro....

luego de unos instantes, te acompañè.

Comencé a enjabonarte la espalda, muy suavemente...

Te diste vuelta intrigado y siguiendo mi juego, tus manos se perdieron entre mis nalgas, bajando sin prisa,tiernamente.

Nos enjabonamos el uno al otro con suavidad ... nuestras bocas se recrearon con mil besos deliciosos y un profundo abrazo elevò la pasión hasta el infinito...

entonces fue cuando te pedi que salieras y me esperaras en el dormitorio

Te acostaste aún semimojado y expectante..., bajo las suaves sábanas de raso, estabas desnudo y la impaciencia te ahogaba...
"y nos dieron las 10 y las 12, la 1 "....., sonaba lejana en la otra habitación...

las luces estaban atenuadas pero pudiste verme perfectamente como asomaba tras la puerta...

mi boca semiabierta dibujaba una sonrisa especialmente pícara....

Tu perfume fresco y embriagador envolvía todo el ambiente....

cuando llegué te pedí que abrieras los ojos ...ya...



Inicié el streaptease bailando al son de "Dejate el sombrero puesto", tema de la pelicula Nueve semanas y media

Mostrando y ocultando mi sexo, mis pechos, mi cola redondita como manzana .... con una sensualidad que te volvía loco...



Comenzaste a acariciar tu miembro mientras con voz ronca de pasión,me pedìas,

rogabas,

suplicabas...

no te quites los tacones............

adoras que los use.... mientras.........




Retirè las sábanas y empecé a mimarte inmediatamente, tu lengua se deslizó por toda mi superficie sorbiendola con placer....
Tu perfume se confundía con tu aroma de macho en celo y las luces y la música lo envolvían todo en una vision extrasensorial...


Notaba perfectamente tu tremenda excitación y eso hacía que mis propias sensaciones se desbordasen...

al poco tiempo, empezamos a sentir los dos esas convulsiones tan hermosas...

Me dejé caer desmadejada encima tuyo mientras girabas lentamente hasta que nuestras lenguas se reencontraron nuevamente en un beso ...

Así continuamos arrullados por la musica, sintiendo el tiempo detenido en nuestro hiperespacio, fuera de éste mundo... nuestras manos recorrian perezosas toda nuestra piel

... nuestras miradas llenas de lágrimas lo decían todo...

y casi sin darnos cuenta nos fuimos quedando

poco a poco...

dormidos...

en un amoroso abrazo....

Dulce

domingo 19 de abril de 2009

Fantasías




Nunca creyó en la casualidad, ni siquiera en el destino. Sin embargo el azar es caprichoso, como ella: se muestra, se esconde, viene y va, surge de la nada cuando menos te lo esperas.

Eso pensó, antes de volverse, al oír de nuevo aquella voz masculina, profunda, tierna y sensual pronunciando su nombre suavemente:


_ ¿Eva?


Cerró los ojos un instante, agarró con fuerza el libro que ojeaba para disimular el temblor de sus manos y acallar los latidos de su corazón desbocado que agitaban el jersey pegado a su cuerpo.

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_ ¿Cómo estás? – le miró sonriendo- ¿cómo supiste que era yo?, ¿cómo has podido encontrarme?

_ Por tu pelo, tus vaqueros ceñidos a las piernas como una segunda piel, dibujando esas curvas que me enloquecen, tus tacones rojos, el olor de tu piel… Porque no pude olvidar aquélla “noche de las ánimas” –contestó él tomándole la otra mano, mientras se acercaba despacio y rozaba sus labios dulces y húmedos - ¿vienes? Tengo algo para ti.

Eva le seguía obnubilada, enganchada a su mano como una niña, sin preguntar, sin pensar siquiera cómo logró descubrirla esa tarde tan fría y oscura, ese viernes lluvioso y triste, en la librería más recóndita, ignota, pequeña y antigua de toda la ciudad.

Yago la llevaba corriendo calle arriba, trastabillados en las aceras, saltando sobre los charcos, entre las luces tenues y blanquecinas de las farolas. El ascensor conservaba el encanto de aquéllos antiguos de principios del siglo XX; durante el cortísimo trayecto hasta el ático se devoraron sin piedad, sin mediar palabra.

_ Si no me dejas un segundo, no podré abrir la puerta- ríe Yago.

A trompicones llegaron al dormitorio, pendientes sólo el uno del otro, de sus labios, de sus ojos ardientes, atropellados…

Eva tira su jersey y sus vaqueros por el pasillo, casi tropezando, lleva los tirantes caídos, unas medias a mitad de la pierna, el pelo oscuro revuelto, los ojos brillantes. Se funden en un profundo, largo y húmedo beso.


_ Tienes una casa bonita – logró balbucir rodeada por sus brazos - espera.

Se acerca coqueta al espejo, un imán para ella: los rizos oscuros caen en cascada sobre sus hombros, los labios rojos centellean. Le gusta su reflejo.

_ No te muevas, mírame, mírate, déjame contemplarte así…, quieta – Yago se quedó sin aliento al ver deslizarse el tirante por su hombro, los pechos redondos y erectos al rozar el frío cristal. Mientras le acaricia un pezón, succiona el otro duro y erguido.

Sonríe estremecida: - sigue, chúpame, muerde- gime arqueándose –me enciende ver tu boca mordisqueándome, la dulzura de tus ojos a través del cristal.

Yago contempla extasiado a su reina, la reina del mundo era suya por una noche: las manos apoyadas en la pared, su espalda, sus caderas, sus piernas medio abiertas…, el resto de su piel encendida y dorada haciendo estallar, con su fulgor, el espejo. Anhelante, excitado la penetra suave e intensamente por detrás, alcanzando el más frenético de los goces en cada embestida, el orgasmo rotundo y salvaje, al que siguen otros más breves pero igual de deliciosos.

Radiantes, sonríen, cruzan sus miradas…

_ Desnúdame del todo, ¿quieres?

Reina

miércoles 15 de abril de 2009

Lección ardiente







Me colé en la última fila de su clase, me hice una coleta y me vestí con ropa juvenil, seguro que no se daría cuenta entre tanto estudiante. Estaba enfrascado en su lección y no se percató de mi presencia, pues yo me ocultaba tras un libro para que no me viera.

Por fin acabó su clase, me dispuse a salir de los últimos ocultándome para que no me reconociera, y lo conseguí , llegué hasta él, estaba ahí de espaldas sin percatarse de mi presencia.

Yo llevaba una faldita corta plisada como de colegiala , pero algo más corta de lo normal, y una blusa con un botón más de la cuenta desabrochado que invitaba a asomarse al escote. Cuando todos salieron, le toqué por la espalda reclamando su atención y le dije:

_profesor, tengo una duda..

_Digame.

Se giró esperando encontrar a una de sus alumnas , y mi presencia le sorprendió pero me siguió el juego.

-Pues mire, quería saber si usted como profesor es tan pasional en clase como fuera de ella..¿puedo comprobarlo?

Barrió la sala con la mirada para comprobar que estábamos solos y cerró la puerta con llave y me dijo:

-Ahora le demostraré señorita lo pasional que soy en todo lo que hago..

Me acerqué a él y le desabotoné la camisa rozando con mis dedos su pectoral y su cuello, provocándole con mis miradas y buscando con mis labios saborear la miel de los suyos.

Me arrinconó en la mesa sentándome encima de ella y bajando a mi pecho lo recorriendo con su lengua por completo. Mi mano se posó en su entrepierna, masajeándole y notando cada vez más su potencia, su pasión por mi y como empezaba a sudar de pasión.

El hizo lo mismo y metió su mano por mi falda llegando a mi punto débil y haciéndome vibrar como una loca, a la vez que no paraba de comerme la boca a besos, el cuello, y yo a el..

Le desabroché el pantalón y se bajó el slip, yo me quité el tanga para estar más cómodos y dar rienda suelta a la pasión. Se acercó a mi más y más con su miembro erecto amenazante de introducirse en mi para darme placer.

Mmm ya lo sentía dentro de mi, acoplándose y balanceándose, primero suavemente y después con más energía, subiendo así la intensidad de nuestros gemidos y del placer, hasta yo llegar varias veces al climax y más aun cuando el me miraba con sus ojos llenos de deseo y su mirada perdida de placer.

Cuando nos quedamos extasiados le dije:

-Profesor ha sido la mejor lección de mi vida, volveré a por clases particulares..

-Cuando quiera, estaré encantado de atenderla.

Salimos de allí como si nada hubiera pasado y nos fuimos a casa, contentos de salir de la rutina y dar rienda suelta a una de nuestras fantasías. Pero aún quedaba lo mejor, el postre, lo más dulce, volver a amarnos una vez más en nuestra casa...


Esther

domingo 12 de abril de 2009

Premios de marzo




No olvidaba la entrega de premios. Hubo menos participantes en esta ocasión, pero por fortuna se mantuvo la calidad de los relatos. Asi lo confirman los visitantes y lectores habituales del blog. Cada sensual participante tuvo muy interesantes detalles que aportar sobre el tema de la seducción.
Para no extenderme mucho con discursos, presentaré los resultados de las votaciones. Los ganadores son...

- Esther, por "Un desayuno diferente".

- Dulce, por "Esa noche reinventamos el placer".

- Jorge Fénix, por "Amante a la antigua".

Felicitaciones a todos, hayan recibido premio esta vez o no, pues con escribir y recoger tantos buenos comentarios, ya están ganando un buen reconocimiento. Ya recibimos el primer relato del nuevo tema: juegos y fantasias. Seguimos esperando otros,nosotros y los lectores, para deleitarnos con esas obras de maestria sensual y literaria.¡Que siga volando la imaginación!

sábado 4 de abril de 2009

Mi pelo entre sus dedos

No necesita decir nada. No necesita hacer nada más…

A veces me divierten las miradas con que pretende seducirme. Yo, porque me enternece, porque me invade de dulzura, porque cada gesto suyo calma mis ansias; finjo que esas miradas tienen el magnético efecto de atraerme hacia él, solo para que me bese mientras me despeina con sus manos…

Su cálida piel… Que obliga a mi lengua a recorrer su aroma y a mis caricias a dejar sus huellas, es solo el oasis de donde bebe el deseo que en mí se despierta, cuando sostiene mi pelo mientras sus labios desciende por mi cuello…

Sus manos que se adueñan de mis manos, que hacen danzar a mi cintura, que descubren senderos inexplorados; nunca son más sabias que cuando empiezan a jugar con mi cabello, en el instante en que su boca ha vuelto a jugar con mi boca…

Esos besos suyos que me embriagan con su sed, que me hacen volar hasta que la cama se convierte en una nube lejana, que se beben todo cuanto soy; hacen que pierda la cabeza cuando al mismo tiempo sus dedos me despeinan…

Cuando entra en mí y su cuerpo baila desnudo sobre el mío, al ritmo de su sexo que se aleja suavemente para sentir el calor de mi sexo cuando se encuentran de nuevo; el placer se convierte en éxtasis cuando hala suavemente mis cabellos…

Para seducirme no necesita decir nada. No necesita hacer nada más… Fui suya, toda suya y para siempre, desde el primer beso en el que tomó mi pelo entre tus dedos…


Isis de la noche




miércoles 1 de abril de 2009

Nuevo tema: juegos y fantasias




Una relación íntima no estaría bien cuidada, ni la llama de la pasión bien alimentada, si se dejara atrapar por la rutina. A menudo se suele recurrir a deliciosas y sensuales maneras de romper con lo predecible, innovar, mostrarse creativo para la persona amada, explorar juntos. Esta vez no es simplemente una noche especial,como en un tema pasado, pues puede ser una noche, una tarde, una mañana; puede ser en la casa, un hotel, un avión...o donde la fértil imaginación se los sugiera.
Veamos qué le sugiere a cada uno. Esperamos sus relatos. No olviden, mientras tanto, enviar sus votos para los cuentos del tema "seducción".

Un desayuno diferente



Todas las mañanas lo mismo, despertador, baño, ducha y desayuno. Sólo cruzaba con ella un “buenos días cariño”. La rutina había hecho mella en nosotros, pero esta mañana había algo diferente, los aromas del desayuno inundaban toda la casa, normalmente lo hacía yo. Notaba otro olor de fondo, su perfume favorito mezclado con el del jabón de baño.

Me desperecé y me duché, ella había dejado constancia de su presencia en el baño, la humedad por todas partes y el frasco de perfume abierto. Salí con el albornoz a la habitación para vestirme, y sorpresa, allí estaba ella. Por mucho que pasaran los años preciosa como el primer día, con un picardías color perla resaltando su piel tostada. Una bandeja con el desayuno y una mirada provocativa que parecía decirme “comeme cariño”.

Me encendía por dentro como hacía tiempo que no lo hacía, pues apenas teníamos momentos de intimidad con nuestra estresante rutina. Con su mejor sonrisa me dijo:

-Cariño, feliz aniversario, hoy tu regalo soy yo y quiero que me hagas tuya, quitame el envoltorio..

No me había fijado, llevaba un lazo como cinturón, así que me puse tras ella y la mezcla de su olor corporal limpio y del perfume me encendía aún más. Solté su lazada con delicadeza y asomaron sus hombros bajo la tela de seda. Y me dijo:

-Túmbate cariño y cierra los ojos.

La obedecía no podía resitirme.

-Abre la boca.

-Mmm fresas con yogur sabes que me encantan.

Me incorporé para digerirlo mejor..

-toma más.

Fuí mordiendo y para mi sorpresa al final me encontré con sus labios. Finalmente me dió de beber un zumo de naranja y en sus labios lo saboree aún más dulce si cabe.

-Ahora viene el postre.

-Lo que más me gusta..

La ropa desapareció del mapa, nuestros cuerpos se entrelazaron regalándose caricias, besos, susurros hasta que la penetré con más pasión que nunca, uno frente al otro, sin parar de desearnos al compás del placer que sentíamos. Ella no paraba de disfrutar como una loca, orgasmo tras orgasmo y yo disfrutaba del camino al placer poco a poco hasta que estallé dentro de ella de placer, pasión y amor. Acabamos extenuados con un :

-Te quiero mi vida.

-Ha sido el mejor desayuno de mi vida, habrá que repetirlo..


Esther



viernes 27 de marzo de 2009

Nota íntima




Mi amor: cuando pienso en ti toda mi existencia adquiere propósito. Los desafíos cotidianos parecen más simples. Siento la corriente de energía que me hace consciente de cada parte de mi cuerpo, la vida misma sentida plenamente.
Me encanta tu manera de quererme, de besarme como nadie lo haya hecho, de ser muchas mujeres en una, muchos roles que coinciden en la voluntad de complacerme. Tus dedos abriendo mi camisa son un equipo de sensuales artistas. Tus uñas se deslizan sobre mi piel como siguiendo los meridianos de energía con milenaria sabiduría. Abres mi cinturón, mi cierre, y la puerta al placer maravillosamente. No sé qué le susurras a mi viril amigo antes de besarlo, tan bajito que yo no lo oigo, pero él si te oye y despierta en toda su extensión.
Amo nuestro lenguaje de monosílabos y exclamaciones, tus apasionadas cabalgatas sobre éste, tu fiel corcel, tu piel contra la mía en las más variadas posturas. Como puedes ver, he preparado nuestro cuarto con todos los detalles: los colores, la iluminación, la rosa junto a esta carta. Cada pista que te dejé desde la entrada te condujo hasta aquí mientras yo esperaba en silencio.
Como ya habrás notado en el espejo, te observo ahora desde la puerta. No te voltees aún. Cuando llegues a estas últimas líneas, me sentirás entrando a la habitación. Mi loción llegará a ti un segundo antes que mis manos. Besaré tu cuello, te abrazaré desde atrás, comenzaré a retirar tu ropa. Mi cuerpo ya viene al encuentro con el tuyo.

Tigris

martes 24 de marzo de 2009

Guerra a la rutina

Ella caminaba con prisa por la acera más concurrida de la capital, llevando una pila de carpetas entre los brazos y con su bolso al hombro.

Ensimismada en sus pensamientos, no reparaba en los rostros de los transeúntes que, inevitablemente, la rozaban al pasar.

De pronto, su fino olfato la sacó de su propio mundo… un halo de perfume varonil la envolvía. Quiso descubrir el origen de aquella fragancia que trastornaba sus sentidos, y dando medio giro se topó con esos ojos profundos de avellana que la miraban con sensualidad.

Ruborizada, sólo atinó a sonreírle y continuó con su taconeo pausada, lentamente, hacia delante, entre el mar de gente.

En pocos segundos, el hombre se puso a su lado y le susurró al oído: “Hola, preciosa. ¿Puedo acompañarte?”. Tan cerca de ella estaba que podía oír el retumbo de su corazón y percibir cómo se le erizaban los vellos del cuello y se acrecentaba su rubor.

La joven no pronunció palabra, pero con su mirada dio a entender su asentimiento. Caminaron algunos metros totalmente conscientes de la cercanía de sus cuerpos y sus aromas, despertando sensaciones y deseo.

Al pasar frente a un puesto de venta de flores, él compró un ramito y se lo obsequió con galantería y ceremonia, robándole un beso de los labios sorpresivamente. El contacto ya estaba establecido, se habían gustado y bellos estremecimientos se desprendían como volutas mágicas.

Tomados de la mano, cruzaron la calle hacia otro sector más despejado, escapando de la marea humana a un nuevo universo. Hacía calor… la liviana blusa de la mujer no ocultaba el botón de sus senos erguidos por la excitación creciente, que hacía crecer la sonrisa del hombre… cuyo pantalón le estaba resultando estrecho.

-¿Lista para cuando lleguemos a casa, amor?

-¡Ohhh, siiii!! Sabes cómo seducirme… no dejas de sorprenderme.

-Juguemos cada día que podamos… la tarde es nuestra...

Mirándose a los ojos con ternura, los esposos subieron a un taxi… tenían un par de horas de libertad hasta que regresaran los niños.


Rebecca

miércoles 18 de marzo de 2009

Esa noche reinventamos el placer






Esa noche reinventamos el placer.........

Nos conocimos por casualidad, en el sitio menos pensado, en el lugar menos imaginado...

Tras varias citas y llamadas telefónicas, nuestro deseo fue creciendo como un mar embravecido....

Te soñaba, te añoraba, te sentia.....

En verdad no se quien comenzo el juego de la seducción, ambos tal vez, no lo se , no importa, solo importa aquella noche......

Me quedé un rato despierta hasta que escuché que cerrabas la puerta
Intentaba recordar cada detalle de lo vivido.
No quería que ninguna sensación, se perdiera entre otros recuerdos.

Esa noche reinventamos el placer....


Tu miraba directo a los ojos

Tu abrazo

Tus ojos sonriendo

Tu boca invitando la mía

Tus brazos rodeandome

Tomando mi cintura .....


Llegamos al borde de la cama y me besaste largamente mientras tus manos recorrían mi cuerpo con sabiduría, en una caricia interminable.
Mi vestido esta de más, lo retiras sigilosamente....
Tus manos poseen tanta maestría y suavidad !
Sólo me dejas la tanguita minuscula
Esa que tanto te provoca
No era obstaculo para contener tu pene duro y palpitante.

Me abrazaste y volviste a besarme
Ese beso tan dulce,.....
lo esperaba ansiosa!
Mientras te quitas la ropa no dejas de mirar con placer cada milímetro de mi cuerpo.
Te desnudas por completo....
Verte así, de pie y a mi lado, con tu miembro tan firme y viril hace que mi locura se dispare descontrolada....

Acaricias todo mi cuerpo sin dejar ningun rincon olvidado.
Correspondo de igual forma, mientras siento erizarse toda mi piel.
Cuando te aseguras de que ya no puedo soportar más tiempo, que todo mi cuerpo pide a gritos ser poseído…
Te colocas entre mis piernas
aguardando la embestida
Haces el amor tan suavemente!
Acaricio tu pene al ritmo de tus movimientos.
El deseo es tan intenso que agonizo.......
Derramas tu nectar entre mis piernas
lo recibo a tu ritmo
frotas mi clitoris
Muero y resucito entre explosivas contracciones

Con esta imagen.....

lentamente .....

me quede....

felizmente...

dormida.......



QUE GANE EL QUIERO LA GUERRA DEL PUEDO....
QUE LOS QUE ESPERAN NO CUENTEN LAS HORAS...
QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO....
QUE EL CORAZON NO SE PASE DE MODA....
QUE TODAS LAS LUNAS SEAN LUNAS DE MIEL.....


Dulce
 

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